Leganés enfrenta una crisis de okupación que afecta la seguridad y economía local

Leganés enfrenta una crisis de okupación que afecta la seguridad y economía local

Actualizado: hoy

Alberto, un propietario de un local en **Leganés**, lleva más de un año lidiando con la ocupación ilegal de su inmueble, que anteriormente albergó un bar. La situación se ha vuelto insostenible, ya que su antiguo inquilino subarrendó parte del local sin su consentimiento, lo que ha llevado a una doble okupación. A pesar de sus esfuerzos por recuperar el control del establecimiento, Alberto se enfrenta a una serie de obstáculos legales y personales.

Conflicto por la ocupación del local en Leganés

El conflicto comenzó cuando el antiguo inquilino abandonó el local, pero antes subarrendó parte del establecimiento a otra persona. Alberto ha intentado comunicarse con los actuales ocupantes, quienes afirman estar pagando un alquiler. Sin embargo, el propietario se pregunta: «¿A quién pagan el alquiler? Lo pagan a otra persona». Esta situación ha generado una pérdida económica significativa para él.

Además, el inmueble tiene un historial problemático; anteriormente fue utilizado como punto de venta de drogas y estuvo vinculado a delitos graves. Esto ha complicado aún más la situación para Alberto, quien ahora enfrenta lo que considera una **doble okupación**: por un lado, la del antiguo inquilino y por otro, la de los actuales ocupantes.

Problemas adicionales y falta de apoyo policial

Alberto también ha tenido que hacerse cargo de los gastos de electricidad del local durante mucho tiempo. Actualmente, asegura que los okupas tienen un **enganche ilegal** de luz. Esta situación no solo le genera problemas económicos adicionales, sino que también afecta su tranquilidad y la percepción de seguridad en la zona entre los vecinos.

A pesar de haber solicitado ayuda a la **Policía**, Alberto afirma que los agentes le han indicado que no pueden hacer nada en ese momento para resolver el problema. La sensación de inseguridad entre los residentes locales se ha incrementado debido a esta situación prolongada.

La búsqueda de una solución

Después de meses intentando recuperar su propiedad, Alberto ahora busca vender el local para deshacerse de todos los problemas asociados. «Solo queremos vender el local y quitarnos todos los problemas que tenemos», explica. Aunque ha logrado recuperar parte del inmueble, aún no ha podido cerrar este conflicto que persiste desde hace más de un año.

Para Alberto, este problema va más allá del aspecto económico; es también el desgaste emocional tras haber intentado recuperar lo que considera su propiedad legítima sin éxito hasta ahora.

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